martes, 15 de marzo de 2011

Jugando a ser Dios

No puedo tomar mis propias decisiones,
o hacer algo con precisión,
Bueno, quizás debas atarme 
así no voy a donde no quieres que vaya.


Decís que yo cambié,
que no es simple madurez...
Si, ¿como puede ser eso lógico?
Simplemente sigue metiéndome ideas en la garganta.


No tienes porque creerme,
pero es la forma en que yo, como yo lo veo.
La próxima que señales con tu dedo,
tendré que doblartelo hacia atrás,
o romperlo, rompertelo...
La próxima que apuntes con tu dedo, 
estaré apuntándote en el espejo.


Si es el juego de Dios el que estás jugando,
bueno, tendremos que tener más conocimiento al respecto,
porque debe ser muy solitario ser el único santo.


Es solo mi humilde opinión,
pero es la única en la que creo,
No mereces tener un punto de vista, pues lo único que ves sos vos.


Esta es la última chance, (te apuntaré en el espejo)
soy la mitad de buena que antes, (te apuntaré al espejo)
estoy en los lados de la reja (te apuntaré al espejo)
Sin una pizca de arrepentimiento,
voy a mantenerte en eso.



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